Día de posada, un trauma.
En secundaria, en México, ya no hay día del niño, ahora es día del estudiante. Hay competencia entre candidatos de salón y cierto día, (que ya pasó) hay kermés. Pero yo no soy el tipo que se reúne a hacer relajo con todo el mundo. Mas bien, me senté con mi mejor amigo en la esquina solitaria de la escuela. Al ratito llegó otro amigo mío, extrovertido pero empático, a platicar con nosotros, consolamos a uno de nuestros compañeros, por que no traía dinero y estaba triste. Se alegró mucho cuando le dijimos que le compraríamos lo que tenía ganas de comprar y se alegro, pero luego desistió por que no quería usar el dinero de nosotros para él. Le dijimos que como era nuestro dinero, sabíamos en que invertirlo, y más si era para ayudar a alguien. Entonces se animo, le compramos una pizza, y nos agradeció. Me encontré un boleto del toro mecánico, y como no era mío (se compraba), se lo enseñe a la psicóloga y le dije que no sabía que hacer con el boleto. Ella me dijo que me subiera, yo lo ...